Cuestiones a saber del autor de esto:
- Desconfía de la obra de alguien que dice tener obra.
- Concibe a la belleza como aquella cosa que tiene Jasmin Stuart
- Cree que un taller es donde se ensamblan piezas. Por lo tanto Epherra no es mas que un mecánico.
Buscaré la tonica de esto. Espero escucharla
Les dejo (porque asumo que alguien lee) un cuento que escribí hace un tiempo y que posiblemente no tenga sentido.
El cuento de Mauro
Seguro es un pueblo de La Patagonia donde todo transcurre. Eso pienso cuando leo las tres hojas con la caligrafía nerviosa de los ojos nuevos, que hace un instante me decían “cuando puedas leelo”.
Es en algunos pedidos, es en esta suplica al hombre equivocado (tal vez todos sean inequívocos hombres equivocados), que el estomago expele ese aroma tan similar al de los volcanes al momento preciso de gritar un nombre reservado para una ocasión especial; se quema en un lugar tan parecido al infierno que no existe más camino que el de cumplir la demanda y baldear el circulo infernal con una refrescante lectura.
Y los ojos de Mauro son nuevos, ya lo dije, pero no creo que con decirlo dos veces se le haga justicia. Los ojos de Mauro vuelven ingrávido al mundo, lo hacen ver mejor, menos ridículo. Y ahí esta de vuelta inquiriendo todo con ojos prismáticos, que son un prodigio algo mas fuera de las orbitas de lo normal. Alguno, seguro otro nene, dirá, de la manera mas cruel posible, que son como de sapo: pero eso es lo justo de un nene: ser lo mas cruel posible, porque todo se esta viendo y todo es como una novela de las tres de la tarde, muy raro para ser cierto. Un metro y medio de ojos que se desesperan, suplicándole (me) a alguien que considera algo que en verdad no es. Tres hojas mas tarde y pienso que también yo pude haber escrito esa historia, también yo pude haber bautizado a un pueblo perdido de, tal vez, quién sabe, la Patagonia.
En el, en el cuento de Mauro, todos los personajes llegan al pueblo por el canto hipnotico de un tocadiscos (que a veces es un Winco o un pasacassettes) que toca canciones como carteles verdes en la ruta. “Bahía Blanca 100 Km.”, “Buenos Aires 650 Km.”, iconos en el espacio que se extiende por llanuras; estos, los que suenan en un pueblo perdido de La Patagonia, son los monolitos musicales de épocas pasadas, que arrastran a los incautos a perderse por las calles rusticas de Mauro.
Pero en el pueblo nadie sabe que esta perdido, todos parecen olvidar que alguna vez viajaron, sin tripulación que los atara a algún mastil, para escuchar el hermoso canto del artificio. Y si se lee bien el cuento de Mauro, se puede ver cómo la vieja Brickman cambio el semblante con unos ojos que parecen listos a saltar por la borda de un barco pirata.
Yo salgo del cuarto de este hotel a que el viento de La Patagonia me arruine mis ojos nuevos.


13 comentarios:
Coincido en la belleza de Jazmin...sobre todo porque tiene el nombre de la flor que más me gusta...
bienvenido al ciberespacio gordo...ojalá seas bien recibido..
beso grande
Retrubuyo visita
Interesante cuento
Me gusto
Saludos
Departure 3/9
Ahora tengo que esperar 2 meses yo. No?
Me voy a tomar mates a lo de Jazmín, chau.
jazmín a veces me parece hermosa y otras una pavota.
Del cuento me gustó mucho lo de los discos como sirenas y carteles en la ruta.
Saludos.
adopté a morales. así viene a dormir conmigo cual gallina al irse la luz.
Cuanta gente aglutinada en el conglomerado bloggero....
Gordo terrible el cuento de Mauro..
quizas lo uno nunca puede hacerte ver es la terrible calidad, tanto de tus ojos nuevos como el hecho de plasmar exactamente cada palabra tras cada palabra tras cada palabra.
Ojala no lo cuelgues,
Espero sin mas que esperar en tu aire espeso, que el viento de la Oh magnifica Patagonia te ate al campo..
Espero que tu puerta como los negocios de Alsina no diga "Estoy con el Campo"...porque ahi veria que tus ojos se fueron helados hacia alguna lado transverando ya, de los carteles verdes.
La relacion total de lo posible, se regocijan con tal algarabia que nos dejan perplejos, como el enriedo textual de cada sonido.
Cuanto habra de Mauro en tu inconciente.
Uno de los tantos Goethe que fabricaste, en tu Jugador Ruso.
Un abrazo..desde aca...
Siempre..ya , sin el sin sabor que me ataba al pirovano, ni al invierno sin agua caliente.
Ya esperando el milagro.
No paro de darle comida a morales.
Después te "mail-eo". Sigo esperando...y ya ni es septiembre.
lo lei, record.
felicitaciones primero.. no es poca cosa abrir un blog.. y encima llenarlo!
pero bien.. explora tus talentos hijooo
un abrazo desde otra ciudad patagonica (seguro mas fea q la q nombras ahi)
Emi
Muy de acuerdo con el punto que hace referencia a Jazmín Stuart
Fabio lo tuyo es tremendo.
Creo habertelo dicho antes,hay chispa en tus escritos, chispita dirian, pa conseguir el fuego tan buscado, no.
Ahora jugate y renova este lugar, no te hagas el boludo.Pone otra mascota virtual, hay un chanchito de la India que la rompe.
Bueno me voy
La verdad, muy lindo todo.
Este blog es una truchada, nunca se actualiza.
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